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EL TRASTORNO POR ESTRES POSTRAUMATICO Y LA FAMILIA.
Por: Ignacio Jarero
Ed.D., Ph.D., M.T.
La familia entera es afectada cuando uno o varios de sus
miembros han vivido un trauma psicológico y sufren de Trastorno por
Estrés Postraumático (TEPT).
Aunque el trauma lo haya vivido un solo miembro de la familia, los otros miembros de la familia pueden llegar a experienciar miedo, enojo, dolor, angustia, etc; por el solo hecho de estar emocionalmente conectados al sobreviviente. A esto se le llama Traumatización Secundaria o Estrés Traumático Secundario.
Ya sea que los miembros de la familia vivan juntos o separados,
estén en contacto a menudo o raras veces, se sientan cercanos o
distantes emocionalmente, el TEPT puede afectar a cada uno de los
miembros de la familia de varias formas:
- Los miembros de la familia se pueden sentir heridos, desalentados, frustrados, o aislados, si el sobreviviente pierde interés en la familia, se enoja fácilmente, o se separa de ellos.
- Los miembros de la familia a menudo terminan
sintiéndose enojados o distantes hacia el sobreviviente, especialmente
si él o ella parecen incapaces de relajarse o ser sociables, sin antes
ponerse irritables, tensos, ansiosos, preocupados, distraídos, controladores, sobreprotectores o demandantes.
- Aún si el evento traumático ocurrió muchos años atrás, los sobrevivientes pueden actuar – y los miembros de la familia pueden sentir- como si el trauma nunca hubiera terminado. Pueden sentir que están viviendo en una zona de desastre o de guerra. Los miembros de la familia pueden verse a sí mismos evitando
actividades o vida social, aislándose unos de otros y de sus amigos.
Pueden sentir que no tienen a nadie con quien hablar y que nadie los
puede comprender.
- Pueden encontrar que es muy difícil tener una
plática con el sobreviviente, acerca de planes y decisiones importantes
para el futuro, pues el/la sobreviviente, pueden sentir que no tienen
futuro, o no se pueden concentrar, poniéndose tensos, ansiosos,
enojados, o sospechando de todo el mundo.
- Pueden darse cuenta que es muy difícil discutir problemas
personales o familiares con el sobreviviente, pues éste se puede poner
controlador, demandante, sobreprotector, o irracionalmente ansioso y
miedoso, acerca de que los problemas se conviertan en catástrofes
terribles.
- Los miembros de la familia, pueden sobreinvolucrarse
en la vida de sus niños, debido a su sentimiento de soledad y a su
necesidad de retroalimentación emocional positiva.
- El sobreviviente puede sentir que su pareja no es confiable como padre o madre responsable.
- La pareja del sobreviviente, puede sentir que es la única responsable de los niños, sobre todo, si el sobreviviente se mantiene apartado de ellos, los critica, los regaña o incluso se comporta abusivo.
- Los miembros de la familia pueden presentar problemas para dormir, ocasionados por los problemas para dormir del sobreviviente, tales como: Rechazo a dormir de noche, inquietud mientras se duerme, pesadillas severas, episodios de caminar dormido.
- Los miembros de la familia también pueden tener terribles pesadillas, miedo de ir a dormir o dificultad para descansar totalmente durante el sueño, como si estuvieran reviviendo el trauma del sobreviviente.
- Las actividades cotidianas, como ir de compras, al cine o a dar un paseo, pueden sentirse como si revivieran el trauma, cuando el sobreviviente tiene flashbacks o recuerdos intrusivos.
El sobreviviente se puede poner súbitamente y sin explicación en
“piloto automático”, tener explosiones emocionales, cerrarse
emocionalmente, ponerse enojado, o irse abruptamente y dejar a los miembros de la familia sintiéndose abandonados, impotentes y preocupados.
- Los sobrevivientes a un evento traumático, que
presentan TEPT, a menudo luchan contra enojo o rabia intensa, y pueden
tener dificultades para manejar sus impulsos de agredir física o
verbalmente; especialmente si su trauma involucró abuso físico, guerra,
violencia doméstica o de la comunidad, ser humillado/a, avergonzado/a,
o traicionado/a por personas en quien confiaban.
Los miembros de la familia se pueden sentir asustados o traicionados por él/la sobreviviente a pesar de sentir amor y preocupación por él/ella.
- Las adicciones pueden exponer a los miembros de la familia a problemas emocionales, financieros y de violencia doméstica.
Los sobrevivientes con TEPT, pueden sentir alivio y tratar de
escapar a través del alcohol u otras drogas, así como de
comportamientos adictivos como: jugar, trabajar o comer
compulsivamente, o negarse a comer (bulimia y anorexia).
Las adicciones le ofrecen una falsa esperanza al
sobreviviente, pues parecen ayudar en el corto plazo, pero finalmente
agudizan los síntomas del TEPT como miedo, ansiedad, tensión, enojo,
etc. Algunas adicciones son muy obvias, como las borracheras o el
consumo diario de drogas. Sin embargo, las adicciones pueden
presentarse de manera menos obvia o con menor frecuencia, pero con
igual peligro.
- Cuando el suicidio del sobreviviente es
una posibilidad real, los miembros de la familia, pueden presentar los
siguientes síntomas:
a) Preocupación: ¿Cómo vamos a saber si el suicidio va a ocurrir? ¿Qué podemos hacer para prevenirlo?
b) Culpa: ¿Estaremos haciendo algo que lo/la haga sentir tan mal? ¿Qué debemos hacer para hacerlo/la sentir mejor?
c) Aflicción, dolor: ¿Debemos de prepararnos para perderlo/la?
d) Enojo: ¿Cómo puede ser tan egoísta y no tomarnos en cuenta?
Los sobrevivientes con TEPT, son más propensos en pensar y tratar de
suicidarse, que aquellos que no sufren de TEPT. En estos casos, se
recomienda buscar ayuda especializada de inmediato.
¿Qué pueden hacer los miembros de la familia para cuidarse ellos y al sobreviviente?
Para muchos sobrevivientes, las relaciones con la familia y los amigos son muy benéficas, pues el amor, la compañía y el sentido de pertenencia son un antídoto al aislamiento, a la depresión y a la culpa.
Además:
- Aprender más sobre el Trastorno por Estrés Postraumático.
- Animar - pero no presionar – al sobreviviente, para que busque ayuda especializada.
- Buscar ayuda especializada para tratar la Traumatización Secundaria o Estrés Traumático Secundario.
- Involucrarse en relaciones positivas, en trabajo productivo y tener pasatiempos que verdaderamente se disfruten.
- Compartir los sentimientos honesta y abiertamente, con una actitud de respeto y compasión.
- Mantener abiertos los canales de comunicación entre la familia.
- Si está ocurriendo violencia doméstica, los miembros de la familia deben de ponerse a salvo y recurrir a las autoridades competentes de su localidad.
Por favor contáctenos de inmediato para recomendarle a un profesional en Salud Mental y en la Metodología EMDR en su ciudad.
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