EL IMPACTO POSITIVO DE LA APROXIMACIÓN PSICOTERAPÉUTICA
EMDR EN PACIENTES CON DEPRESIÓN
Myrna Estela Rosas Uribe
Universidad Veracruzana
Sistema de Enseñanza Abierta
Correo electrónico: meru100@netvoice.com.mx
Ernesto O. López Ramírez
Universidad Autónoma de Nuevo león
Facultad de Psicología
Laboratorio de Ciencia Cognitiva
Correo electrónico: elopez42@att.net.mx
Consultor en EMDR
Ignacio Jarero Mena
Asociación Mexicana para Ayuda Mental en Crisis
EMDR México
Correo electrónico: informes@emdrmexico.org
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido dentro de su programa de salud mental, que la atención al trastorno depresivo es prioritaria. Anteriormente las prioridades se estimaban en base a índices de mortalidad, pero desde hace diez años lo que se toma en cuenta es la discapacidad o pérdida de vida saludable. Por ello, al haber destacado alrededor del año 2000 con el cuarto lugar mundial entre las enfermedades inhabilitantes, la depresión se convirtió en un problema relevante de salud pública que padecen aproximadamente 150 millones de personas en el mundo (Parker, 2002). Aún más, se estima que para el año 2020 este padecimiento ocupará el segundo lugar, e inclusive el primero en países en desarrollo.
La aproximación psicoterapéutica EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing, en español Desensibilización y Reprocesamiento a través del Movimiento Ocular) aporta en relación al tratamiento de ese problema una postura interesante. Creó un nuevo territorio para la intervención psicoterapéutica, al definir la patología como información que ha sido almacenada disfuncionalmente, pero que puede ser asimilada de manera apropiada o adaptativa cuando se activa funcionalmente el sistema de procesamiento de información. Su creadora Shapiro (1991, 2001, 2002), introdujo a la práctica clínica mediante el modelo llamado Sistema de Procesamiento de Información a un estado Adaptativo (SPIA), los conceptos del procesamiento de información y de las redes asociativas que fueron originalmente presentadas por Lang (1993) y Bower (1981, 1987).
Dado que una de las premisas básicas de dicha aproximación es que los recuerdos traumáticos de la infancia son la base de muchas de las patologías padecidas en el presente, es importante considerar en la configuración de la depresión el impacto de experiencias tempranas que han involucrado humillaciones y desilusiones. Esto es porque bajo esta perspectiva, los efectos negativos duraderos de los eventos que resultan perturbadores se ven reflejados en la vida diaria en baja autoestima e infelicidad, y cualquier incidente que detona su recuerdo hace aflorar la disfuncionalidad cognitiva-emocional.
Desde el enfoque de la aproximación psicoterapéutica EMDR puede esperarse que las imágenes, creencias, emociones y sensaciones negativas que componen los recuerdos en la memoria de las personas alrededor de sus eventos traumáticos, dejen de ser perturbadoras. El papel específico de esta psicoterapia es ayudar a metabolizar los sucesos experienciales que provocan la disfunción, ya que tiene como objetivo central llevar a cabo una reacomodación en la memoria de las experiencias negativas, trasmutándolas en experiencias de aprendizaje adaptativas. Se persigue que el reprocesamiento adecuado de la información permita al paciente reconocer las condiciones emocionales y cognitivas apropiadas del presente, y les promueve una evolución progresiva hacia un estado de aceptación, que deriva en un sentido de seguridad y de control. Se espera entonces que los síntomas depresivos desaparezcan.
La teoría, la metodología y la tecnología disponibles actualmente en el área de la ciencia cognitiva de la emoción, pueden aportar desde la perspectiva clínica cognitiva información sobre el impacto que la aproximación psicoterapéutica EMDR tiene sobre el procesamiento de la información negativa emocional en personas que sufren depresión. Así, en un estudio realizado por Rosas-Uribe (2006), los resultados obtenidos indicaron las modificaciones que hubo en la participación cognitiva de los sujetos. Los cambios se manifestaron a nivel procesal en el sesgo emocional (Gráfica 1) y a nivel representacional en los esquemas en la memoria (Gráfica 2). Una implicación relevante de las observaciones realizadas fue que independientemente de la arquitectura cognitiva emocional que manifestaron los participantes en la fase inicial, hubo cambios significativos en el procesamiento de la información a favor de la superación de la depresión, en la fase final. Los resultados rápidos observados con EMDR ofrecieron la ventaja en tiempo, para poder llevar a cabo los estudios de caso longitudinales que permitieron dar seguimiento al proceso atendiendo a la especificidad de los pacientes en particular.



Gráfica 1. Resultados obtenidos en cada uno de los participante en las tres fases de los estudios realizados a nivel procesal. Se observan las modificaciones en el sesgo emocional.




Gráfica 2. Cambios en la representación en los esquemas de memoria.
Como se observa, las técnicas cognitivas experimentales incorporadas al análisis del impacto de la intervención psicoterapéutica constituyeron instrumentos de evaluación a otro nivel; fueron una aportación importante, porque dentro de la aproximación EMDR ésta se hace a través de las unidades de medida consideradas en su mismo procedimiento estándar. Aún más, resultó interesante poder evaluar los cambios logrados en los esquemas disfuncionales de pacientes con depresión, con indicadores también diferentes a los inventarios tradicionales (Padesky, 1994).
Por lo anterior, cabe enfatizar la importancia de integrar el conocimiento en las ciencias para que las distintas áreas o enfoques se vean beneficiados unos a otros. Específicamente en el caso de la psicología, las prácticas científicas llevadas al ejercicio clínico de la disciplina pueden proporcionar todo un potencial para enriquecerlo, además de contribuir a generar conocimiento innovador y de evitar que se abran brechas entre la ciencia, la investigación y la práctica clínica. Fue así como en el estudio citado, desde la teoría, la metodología y la tecnología disponibles actualmente en el área de la ciencia cognitiva de la emoción, se pudo aportar esta perspectiva innovadora respecto al impacto que la aproximación psicoterapéutica EMDR puede tener en sujetos diagnosticados con depresión. Esto tiene especial importancia cuando se trata de encontrar soluciones alrededor de un problema de salud que amenaza con convertirse próximamente en la segunda entre las enfermedades discapacitantes del mundo.
Referencias
Parker, G. (2002). Dealing with depression: A commonsense guide to mood disorders. Australia: Allen & Unwin.
Shapiro, F. (1991). Eye movement desensitization and reprocessing procedure: From EMD to EMD/R, a new treatment model for anxiety and related traumata. Behavior Therapist, 14, 133-135.
Shapiro, F. (2001). Eye movement desensitization and reprocessing: Basic principles, protocols and procedures (2ª. ed.). Nueva York: Guilford Press.
Shapiro, F. (2002). Paradigms, processing and personality development. En F. Shapiro (Ed.), EMDR as an integrative psychotherapy approach: Experts of diverse orientations explore the paradigm prism. Washington, DC: American Psychological Association Books.
Lang, P. J. (1993). The network model of emotion: motivational connections. En R. S. Wyer & T. K. Srull (Eds.), Perspectives on anger and emotion: Advances in social cognition (Vol. 6). Nueva Jersey: Lawrence Erlbaum.
Bower, G. H. (1981). Mood and memory. American psychologist, 36, 129 -148.
Bower, G. H. (1987). Commentary on mood and memory. Behaviour Research and Therapy, 25, 443–455.
Rosas-Uribe, M. E. (2006). El impacto de la aproximación psicoterapéutica EMDR en el procesamiento cognitivo de la información emocional en pacientes con depresión. Tesis doctoral no publicada, Facultad de Psicología, Subdirección de Postgrado, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Padesky, C. A. (1994). Schema change processes in cognitive therapy. Clinical Psychology and Psychotherapy, 1(5), 267-278.